Triunfó como modelo, ahora en su nueva fase de empresaria quiere triunfar en los negocios.
Lara Bernasconi, ayudada por su padre que es arquitecto y Agustín Racauchi decorador, crearon un espacio en Palermo viejo que luzca hogareño, acogedor y cómodo para que sus clientas pasen, se siente, se prueben zapatos y compren.
Con una decoración, bastante típica en el momento, mucho blanco, conservando la fachada y estilo de las casas de Palermo. Una linea con un toque retro, colores fuertes, moñitos, puntillitas, diríamos los calzados ideales para la colección de Natalia Oreiro. Ni que ubieran planeado, unas hacen ropa, Lara los zapatos y en el mismo vecindario.
Atrás quedó los años 90 de la mano de Piñeiro y el modelaje. |